Oigan, amigos, aquí tenemos otro de esos partidos donde el equipo local, el más débil, es mirado con un poco de escepticismo. El Valencia recibe al Athletic Club el 17 de octubre, y he estado analizando los números para ver si hay alguna joya oculta aquí para el favorito. Siempre apoyo al perdedor, así que veamos qué nos dice la evidencia.
Empecemos con lo que es alentador para el Valencia. Su rendimiento local en los últimos 20 partidos en su estadio muestra 6 victorias, 5 empates y 9 derrotas, con 1.3 goles anotados por partido. No es un registro dominante, pero es un registro donde han encontrado la manera de sumar puntos. El historial directo en este estadio en los últimos 12 meses es de solo un encuentro: una derrota 1-2 ante el Athletic Club en la Copa del Rey el 4 de febrero, por lo que no hay un patrón que temer. Y si miramos los últimos 20 partidos locales, 11 de ellos superaron los 2.5 goles, lo que significa que este escenario tiende a producir una cantidad decente de goles. Eso puede ayudar a un equipo que ha luchado para encontrar la red contraria.
Ahora, la verdad honesta: los últimos cinco partidos del Valencia han sido difíciles. Una victoria, un empate y tres derrotas, con 11 goles recibidos y apenas 5 anotados. La derrota 0-5 ante el Barcelona en casa el 6 de septiembre fue dolorosa, y la derrota 2-3 ante la Real Sociedad el 20 de septiembre mostró la misma fragilidad defensiva. Consiguieron un punto ante el Racing Santander el 11 de octubre, empatando 2-2, pero esa es una de las pocas notas positivas en sus últimos cinco partidos. Sus puntos por partido en los últimos 10 es de 0.6, lo cual no es buena señal.
El Athletic Club, por el contrario, llega con una forma notablemente mejor. Sus últimos cinco partidos: dos victorias, dos empates y una derrota, con 6 goles anotados y apenas 3 recibidos. La victoria 3-0 ante el Atlético de Madrid en casa el 5 de septiembre y la victoria 2-0 ante el Celta de Vigo el 30 de agosto fueron impresionantes. Su registro visitante en 20 partidos es de 9 victorias, 1 empate y 10 derrotas, con 1.95 goles anotados por partido y 1.45 recibidos — ambas cifras mejores que las del Valencia en casa. Han logrado 6 porterías invictas en esos 20 partidos como visitante, en comparación con las 3 del Valencia en casa. Sus puntos por partido en los últimos 10 es de 1.1, en comparación con los 0.6 del Valencia.
El historial directo en los últimos 12 meses está dividido: el Valencia ganó 1-0 en el estadio del Athletic Club en mayo, y el Athletic Club ganó 2-1 en Valencia en febrero. Una victoria cada uno, sin empates. Es un partido realmente equilibrado en ese registro, y los encuentros anteriores, remontando dos años, no nos dicen mucho sobre dónde están estos equipos ahora.
El argumento a favor del Valencia es que los últimos dos partidos del Athletic Club han sido empates de pocos goles — 0-0 con el Alavés y 1-1 con el Elche. Es una ligera caída en el impulso, y sugiere que no están en el mismo ritmo ofensivo que mostraron ante el Atlético de Madrid. Además, el historial directo está perfectamente equilibrado, y el registro local del Valencia muestra que han ganado 6 de sus últimos 20 en este estadio. La tendencia del escenario a producir goles podría jugar a favor del Valencia si logran meterse en el marcador.
Pero debo ser honesto con todos: el peso de la evidencia se inclina hacia el Athletic Club. Su forma es superior, su registro visitante es más fuerte y el historial directo está equilibrado. El Valencia es el favorito aquí, y me encantaría apostar por ellos, pero los números no me dan la confianza para hacerlo.
Puntos Clave:
- Últimos 5 del Valencia: 1V 1E 3D, 5 anotados, 11 recibidos
- Últimos 5 del Athletic Club: 2V 2E 1D, 6 anotados, 3 recibidos
- Registro visitante del Athletic Club (20 partidos): 9V 1E 10D, 1.95 anotados por partido, 1.45 recibidos por partido
- Historial directo últimos 12 meses: 1 victoria cada uno, sin empates
- Últimos 2 partidos del Athletic Club: empates 0-0 y 1-1
Veredicto: Sin apuesta. Los precios disponibles no podían ser utilizados para una recomendación, y aun dejando eso de lado, la evidencia no me da la confianza para apostar por ningún lado con la convicción que necesito.